El Puig Campana (1406 m) es la montaña que todos ven desde Benidorm pero que pocos suben. Esa silueta característica con la gran escotadura — la brecha que según la leyenda hizo el gigante Roldán al golpearla con su espada — es uno de los elementos visuales más reconocibles de toda la Costa Blanca.
La ruta no es fácil. Con 900 metros de desnivel en 5 kilómetros de subida, es una de las ascensiones más exigentes del entorno. Pero si llegas arriba en un día claro, las vistas incluyen Benidorm, el mar, Ibiza en días excepcionales, y los dos picos gemelos (Ponoch y Puig Campana) desde ángulos que desde abajo no imaginas.
Ficha técnica
- Distancia: 10 km (ida y vuelta)
- Desnivel: 900 m
- Duración: 5 horas aproximadamente (2,5h subida + 30 min en la cima + 2h bajada)
- Dificultad: Difícil
- Tipo: Ida y vuelta
- Salida/llegada: Parking a los pies del Puig Campana, Finestrat
- Terreno: Sendero de tierra, pista, tramos de roca en la parte alta
Por qué el Puig Campana y no Aitana
Son las dos grandes montañas del entorno y se comparan constantemente. La elección depende de lo que buscas:
- Aitana (1558 m) es más alta y el camino desde Guadalest es más gradual. Las vistas incluyen más interior.
- Puig Campana (1406 m) es más cercano a la costa y las vistas marinas son superiores. La silueta es más dramática. El sendero es más empinado y exigente.
Si solo puedes hacer una de las dos y te aloja en la costa, el Puig Campana tiene más impacto visual. Si buscas el reto de altura o partes de Guadalest, Aitana es la opción natural.
Cómo llegar al inicio
El punto de partida está en las afueras de Finestrat, municipio contiguo a Benidorm. Hay un parking informal al inicio del camino principal de subida.
Desde Guadalest, Finestrat está a unos 20 km por carretera (CV-70 hacia el sur y luego hacia la costa). Desde Benidorm son unos 7 km hacia el interior.
La subida paso a paso
Km 0 – 2 — El camino entre pinos
Los primeros kilómetros salen del parking por pista forestal entre pinos. El camino está bien marcado y la pendiente es moderada al principio. Aquí el ambiente es fresco y sombreado — disfrútalo porque en los tramos superiores desaparece.
Ya en este primer tramo empiezan a verse las vistas hacia el sur: Benidorm, el parque temático Terra Mítica, la costa hasta el cabo de Huertas.
Km 2 – 4 — El sendero se empina
A partir del kilómetro 2, el sendero abandona la pista y se convierte en sendero de montaña más estrecho y empinado. La pendiente aumenta de forma notable. Este es el tramo que más separa a quien está en forma de quien no.
El terreno cambia a pinos más dispersos y matorral de montaña. Las vistas se amplían tanto hacia el mar como hacia el interior.
Km 4 – 4,5 — La brecha del Puig Campana
La característica más reconocible del Puig Campana es la brecha o "falla" visible desde la costa: una escotadura en la cresta que le da esa silueta tan particular. El sendero pasa por esta brecha, ofreciendo una perspectiva desde dentro de lo que desde abajo parece un simple corte en la roca.
Desde dentro de la brecha, la vista es extraordinaria: por un lado el mar y la costa, por el otro el interior de la montaña y la cima. Es el punto más fotogénico de la ruta.
Km 4,5 – 5 — La cima (1406 m)
Los últimos 500 metros hasta la cima son los más exigentes: pendiente máxima, terreno de roca suelta, algunos tramos donde hay que usar las manos. No es escalada técnica pero sí requiere atención y calzado con buen agarre.
En la cima hay una cruz y una caja con el libro de cumbre donde los senderistas dejan su firma.
Las vistas desde arriba: En días claros se ve simultáneamente Benidorm, Alicante, el cabo de la Nao, las islas Columbretes y, en días de visibilidad excepcional, la silueta de Ibiza. Hacia el interior, la Sierra Aitana y el macizo del Maigmó.
La bajada
La bajada dura aproximadamente 2 horas y es donde más se fatigan las rodillas. El tramo de roca suelta cerca de la cima requiere especial atención al bajar — más fácil resbalar que al subir.
Los bastones de senderismo son una ayuda real en la bajada. Si no los llevas, busca apoyos laterales en los tramos de roca.
Dificultad real
Esta ruta está en el límite entre moderada-difícil y difícil. Las condiciones que la hacen exigente:
- 900 metros de desnivel en solo 5 km de subida — la pendiente media es alta
- Tramos de roca en la parte superior que requieren algo de técnica
- Sin sombra en los últimos 2 km de subida en verano
- El viento puede ser muy fuerte en la cresta y la cima
No hagas esta ruta si:
- No tienes experiencia previa en senderismo de montaña
- El tiempo está en duda (tormentas de tarde en verano)
- Las rodillas te dan problemas en las bajadas largas
- No llevas calzado de montaña adecuado
Cuándo hacerla
Mejor época: Octubre–mayo. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas perfectas para el esfuerzo que requiere.
En verano: Posible solo con salida muy temprana (antes de las 7:00) y descenso antes de las 13:00. El calor en las laderas sin sombra es intenso y el riesgo de deshidratación es real.
Con nieve: La cima puede tener nieve en enero y febrero. La subida con nieve requiere crampones y experiencia en montaña invernal. Sin eso, no subas.
Evitar: Días con previsión de tormenta eléctrica (el rayo en la cresta es riesgo real).
Qué llevar
- Calzado de montaña con buena suela (obligatorio — hay tramos de roca)
- Agua: mínimo 2 litros
- Comida para un día completo
- Cortavientos o chubasquero (el viento en la cresta puede ser frío incluso en verano)
- Bastones de senderismo (muy recomendados para la bajada)
- Protector solar alto + gorra (sin sombra en los tramos superiores)
- GPX descargado sin necesidad de conexión
- Cargador portátil
El Puig Campana desde Guadalest: la perspectiva inversa
Un apunte curioso: el Puig Campana se ve claramente desde Guadalest, especialmente desde el mirador del embalse. Esa silueta con la brecha es inconfundible.
Hacerlo al revés — ver Guadalest desde el Puig Campana — tiene algo especial: el embalse turquesa a 20 kilómetros, el peñón del castillo distinguible con algo de zoom, y el valle completo entre las dos montañas. Una perspectiva que el turismo habitual de Guadalest nunca ofrece.